(VOLUNTAD DE ACERO VS EL FATALISMO TOPOGRÁFICO)
Por: Edelman Téllez Pantoja.
El parapente es un deporte que ha ganado adeptos entrelos habitantes de la Isla en lo últimos 20 años, su práctica no es masiva puesto que en nuestro país se dificulta realizar esta actividad. Hoy solo está al alcance de una pequeña comunidad de entusiastas pilotos que han superado la adversidad, pero aun así se está desarrollando y ya se notan algunos pasos de avance, sobre todo en provincias de topografía montañosa, característica que favorece su práctica, Santiago de Cuba, Granma, Holguín e Isla de la Juventud por solo citar algunasnos sirven de ejemplo. Los seguidores amantes del vuelo libre que viven en los llanos cubanos no se han quedado detrás y pese a la dificultad añadida de no contar con elevaciones, también se han sumado al reto de desarrollar este deporte.
Para tener una idea de cómo se vive esta pasión en Cuba desde la perspectiva de los practicantes del llano le presentamos una entrevista realizada a miembros del club de parapente de Las Tunas.
¿Qué es el parapente y en que consiste su práctica?
Giovany Rojas Reyes: Sin entrar en mucho tecnicismo pudiéramos decir que el parapente es un deporte que se practica con un ala, parecida a los paracaídas rectangulares, pero con mejores características aerodinámicas de diseño que le permiten planear y ganar altura cuando nos encontramos con corrientes de aire ascendentes.El parapente está fabricado de tela y otros materiales flexibles, por lo tanto es ligero, permitiendo el despegue con las propias piernas del piloto comúnmente desde la cima de una montaña, se puede guardar en una mochila para trasladarlo, esto y el fácil aprendizaje lo han hecho popular.

En vuelo no se tiene el apoyo de un motor que te empuje, así que el piloto tiene que ingeniárselas y conocer de meteorología, aerología, para encontrar el aire que sube, que es el combustible invisible que prolonga la estancia en el aire, se necesita tener habilidades de pilotaje que se gana con el tiempo y otros conocimientos para mantenerse en vuelo y poder llegar a donde te propones,ya sea un punto específico distante o cumplir un circuito determinado, como en las competencias, pareciera magia volar con un pedazo de tela, pero es ciencia y práctica.
Volamos para disfrutar de la aventura increíble que es viajar por el cielo, experimentar nuevas sensaciones, retos, vistas del mundo desde otra perspectiva. Es un deporte que brinda mucha satisfacción debido a la superación personal que se persigue. Tenemos una filosofía. “Más tiempo, más alto, más lejos, más rápido” Esas son las metas y nunca se acaban los retos, llega a ser muy adictivo. Puedes practicarlo como un entretenimiento o llevarlo a un nivel más alto, la competición. Pero además es la oportunidad de conocer bellísimos lugares naturales y estar en contacto directo con la naturaleza. Toda una aventura que recomendamos probar.

¿Cómo están organizados?
Yordany Cobo Rivero: Somos un club, constituido desde finales de los 90, a nivel provincial nos subordinamos al Club Provincial de Deportes Aéreos, al igual que los clubes de aeromodelismo, paracaidismo y aviación deportiva. A nivel nacional nos dirige la Federación Cubana de Vuelo Libre que pertenece al Club de Aviación de Cuba (CAC), que es la asociación que representa a todos los deportes aéreos en Cuba. El club está dirigido por un presidente que actualmente es Giovany Rojas, existen otros cargos, además está el instructor quien tiene una gran importancia y responsabilidad por ser el encargado de la enseñanza, la revisión del estado técnico del equipamiento de vuelo, entre otras cosas.
Actualmente el club tiene 5 miembros activos, que realizamos mensualmente reuniones donde tratamos los temas particulares del club y de la FCVL, se planifican los vuelos, participación en eventos y otras actividades, como la revisión técnica de los equipos y plegamiento de los paracaídas de emergencia. También es el momento para exponer ideas e iniciativas.

Yordany Cobo Rivero piloto de parapente Tunero, foto tomada en el despegue de Jagüeyes en el presente año. Al fondo se observa a Osney Guerra a punto de despegar.
Las Tunas es una provincia predominantemente llana y tengo entendido que el parapente se practica en las montañas. ¿Cuán difícil es practicar este deporte aquí? ¿Cómo se las arreglan para hacerlo?
Yordany Cobo Rivero: La verdad es que es un poco difícil hacerlo, sobre todo en Cuba donde te vez afectado por la falta de recursos lo cual impide emplear alternativas que usan otros pilotos del mundo, como por ejemplo el vuelo traccionado, perfectamente aplicable a los llanos. Quizás otras personas ya hubieran colgado los guantes.
En Las Tunas si existen algunas elevaciones que se hubieran podido utilizar, pero que pasa con ellas, la mayoría tienen características que dificultan el vuelo, ejemplo no tienen lugares próximos que se puedan usar para el aterrizaje, estar cubierta de mucha vegetación o marabú. En este perfil encajan las lomas que más sobresalen en nuestra topografía, como por ejemplo el Cerro de Caisimú, Dumañueco, loma del km 18 carretera Colombia y loma del 10 de la Macagua, ninguna nos sirve, porque curiosamente el problema más grande que tienen es que sus mejores laderas para el vuelo no les incide el viento de frente y esto es de suma importancia para el vuelo en montañas, las mencionadas están orientadas hacia el Norte u otras direcciones y no hacia el Este que sería lo más conveniente, porqué Cuba está expuesta a la acción de los vientos alisios que soplan predominantemente de dirección E y NE la mayor parte del año, en invierno sopla N como consecuencia de la aproximación de frentes fríos a la isla, pero debido a su intensidad dificultan y hacen peligroso el vuelo. En ocasiones poco frecuentes sopla un viento Sur, rara vez se puede disfrutar de un W. Todo esto dificulta el vuelo en nuestra provincia.
Es una lástima porque nuestra localización geográfica entre los 21 y 22 grados latitud N aseguran una gran exposición a la radiación solar todo el año, esto garantiza buena actividad térmica, aun en invierno, no faltan los días con calles de nubes y hermosos cúmulos que se pierden en el horizonte, signo que delata de la formación de excelentes ascendencias, de las cuales disfrutaron los pilotos de planeadores que existieron por acá hace ya algunos años, predominan las condiciones que invitan al vuelo de distancia, pero de nada nos sirve.Si no tenemos lomas: ¿De dónde vamos a despegar?
La opción que nos queda es ir a volar a otras provincias cercanas, lo que añade la dificultad extra de tener que viajar largas distancias, ya sabemos lo difícil que es viajar en Cuba, esto implica gastos adicionales y más fatiga, a veces casi ni dormimos viajando.
Trasnochado llegas a una loma de unos cuantos metros de altura, la trepas con 20 Kg de mochila al hombro, en ocasiones te cuestionas: ¿Qué hago aquí? Pero cuando te acercas al despegue y vez que el día promete un buen vuelo el cansancio y las dudas desaparecen. ¡Y, a volar se ha dicho! La verdad es que se requiere voluntad de acero para no dejarnos abatir por las vicisitudes.
Escuche que han recorrido todo el territorio tunero en busca de alguna loma utilizable y todavía hay algunos que no se rinden.¿Cómo es esto?
Giovany Rojas Reyes: Es verdad, amigos y conocidos siempre nos hacen sugerencias. ¿Fueron a esta o aquella loma? Nos preguntan y la respuesta ahora es: ¡Sí, ya fuimos! Pero esto sirvió de pretexto para organizar algunas expediciones de exploración. Las más elevadas ya las hemos visitado todas, somos unos conquistadores de pequeñas cimas.
Algo curioso es que todo el que entra nuevo al club a pesar de que los más añosos le repitan cientos de veces que en Las Tunas no existen lomas buenas, no dan esto por sentado. La mayoría motivados por las ganas de volar y para reducir el costo de los largos viajes a zonas de vuelos más alejadas, que se han encarecido, realizan expediciones por todo el territorio en busca del Santo Grial milagroso que nos solucione el problema. Al final, terminan chocando con la triste realidad, un viejo muro que aquí llamamos “¡EL FATALISMO TOPOGRAFICO!”, pero los muy cabeza dura no se rinden.
Yo mismo he tenido que viajar rompiendo mucho monte de loma en loma, chapear marabú con mis camaradas y sufrir muchas decepciones para llegar a reconocer que hay que buscar otra solución que no sea la loma. De todas las expediciones el único resultado considerable ha sido encontrar las elevaciones de Jobabito, que aunque es algo, no constituyen una solución que favorezca en gran medida el desarrollo del deporte en la provincia

Despegando en Jobabito
Entonces dan por sentado queno existe donde practicar el parapente en Las Tunas.
Fioder Rojas Sánchez: Hoy la única loma que visitamos es Aurelia y La Vecina, esta ultima la nombramos así por estar al lado de la anterior, se localizan en Jobabito, exactamente en el Km 666 de la Carretera Central, a 32 km de distancia de la ciudad. Ambas tienen aproximadamente 50 m de desnivel sobre el aterrizaje. La vecina tiene orientación casi NE y Aurelia N, se emplean como lomas escuelaspara quienes se inician en el vuelo.
Solo la visitamos cuando hay nuevos alumnos o ante la imposibilidad de viajar a otras mejores zonas más alejadas pertenecientes a otros clubes. En ellas, cuando se presentan buenas condiciones, no muy frecuentes, se puede permanecer volando en la ladera un rato. La mayor parte del tiempo solo se prestan para vuelos de relación (vuelo de descenso hasta el aterrizaje) de escasa duración, pero que siempre serán mejor que nada.
En estas visitas aprovechamos la ocasión para compartir entre amigos, disfrutar del campo y jugar un rato con los parapentes para afilar las habilidades de control del ala, despegue y aterrizaje. Recuerdo que la primera vez que visitamos las lomas de Jobabito específicamente en La Vecina se presentaron condiciones únicas, permitiendo que pudiéramos estar 3 pilotos en el aire por un largo rato, aunque un poco apretados ya que la ladera es corta. Esto despertó muchas expectativas y motivo a que la siguiéramos visitando, pero tal experiencia no se ha repetido.

¿Han tenido alguna otra idea para desarrollar este deporte en el territorio?
Royler Corría Peralta: Si, amamos este deporte y tenemos la intención de salvarlo de la extinción, para que no desaparezca como paso con el deltaplanerismo, así que siempre estamos intentando buscar soluciones, pero es una tarea difícil, por la situación general de carencias de medios para este deporte en el país, y a esto súmale la particularidad de encontrarnos en el llano. Hace ya varios años Rafael Quintana , Erik Cabrera y Jorge Luis Espinosa, pilotos que se forjaron en nuestro club formaron parte de un grupo de pilotos que realizaron vuelos traccionados (vuelo en el cual el parapete gana altura mediante la acción de una cuerda y un dispositivo llamado torno) por lancha con fines turísticos en las playas de Cayo Coco. Conocer de este tipo de vuelo, siempre motivo la idea de que el vuelo traccionado en los llanos era la única forma de desarrollarnos, sabemos que existen países donde este tipo de vuelo ha tenido mucho éxito, así que queríamos intentarlo, pero durante años todo quedo solo en comentarios y planes.

Vista desde la cabina de vuelo de Royler Corría Peralta. Foto tomada volando en Puerto Boniato, Santiago de Cuba, durante la Copa Nacional de Parapente 2016, a sus pies se observa la cárcel de Boniato.
Recuerdo que Quintana se ofreció a dar el dinero para construir un torno (dispositivo empleado para el vuelo traccioado) en 2006, pero fui llamado para cumplir con en el Servicio Militar Activo y Quintana viajo al exterior, no nos vimos nuevamente las caras por un buen tiempo y todo quedó inconcluso. En 2011, unimos fuerzas y nos propusimos desarrollar esta modalidad que se ajustaba perfectamente a las características topográficas de nuestra región. Con la colaboración incluso de personas ajenas al club pusimos mano a la obra. Inicialmente existieron varios diseños para el torno, que en lo único que coincidían era en ser de bobinador porque en lo demás, nada que ver. Todo el que se involucraba en el proyecto proponía un diseño distinto, esto no permitía que se materializara la idea. Gracias a la sugerencia de William un colega paracaidista fuimos a ver a un ingeniero mecánico de apellido Vázquez que vivía próximo a mi casa. Este señor tenía mucha experiencia en la innovación. Le planteamos la idea general de cómo debía ser el aparato y se le dieron unos materiales entre los que se encontraban, un freno de motocicleta MZ-2 de tambora y un carrete de metal de cables de comunicación. El ingeniero hizo investigaciones en Internet, empleo sus habilidades constructivas y en breve tiempo nos fabricó el tan ansiado y necesitado torno. Nos cobró 500 pesos, reunidos por todos los miembros del club.
A la par de la construcción del torno se comenzó a gestionar las zonas de vuelo las cuales fueron concedidas por las autoridades pertinentes y hasta se nos llegó a proponer el aeropuerto los días que no hubieran vuelos. De igual forma contactamos con alguien que garantizaba el vehículo remolcador.Nos preparamos leyendo cuanto caía en la mano sobre el asunto. El despegue con torno es algo nuevo para nosotros y añade riesgos que exigen nuevos conocimientos, sobre todo para el que iba operar el torno. Queríamos que las sorpresas fueran mínimas. Para ganar en seguridad hice unos sistemas de sueltes que evitaban el CERROJAZO( incidencia extrema y peligrosa en este tipo de vuelo) cuyos planos extraje de un CD llamado Carpeta Metodológica que me entregaron en el curso de instructores de Villa Clara en 2008. Solo faltaba la cuerda.
Se pidió ayuda a la dirección del Club de Aviación de Cuba (CAC) para conseguir la cuerda, pero nos informaron que a pesar de algunos esfuerzos no pudieron encontrarla, según ellos debido a que es algo que no se comercializa dentro del país. Después comentaron que en una donación venia una que nos cederían, pero todavía la estamos esperando. Sin tener a quien acudir y con ganas de llevar adelante el proyecto intentamos otras alternativas incluida la posibilidad de encargarla en el extranjero, pero nada dio resultado.¡Al menos lo intentamos!
¿Le han dado continuidad al proyecto?
Osney Guerra Rodríguez: Sí, la intensión existe y el proyecto sigue latente, yo por iniciativa propia hace poco visite un fabricante de sogas que vive en el Parnaso, le proporcione el material para confeccionar una, pero al final nos convencimos que no servía para nuestro propósito. Siempre estamos al tanto, por si nos enteramos de alguna forma de conseguir una cuerda, esperamos que se presenten las posibilidades o se nos pueda brindar la ayuda que necesitamos. Cuando se logre volar sobre los llanos, Las Tunas, Camagüey, San German- Holguín con iguales proyectos, otros clubes con igual topografía se abrirán las puertas para nuevos horizontes del vuelo libre en Cuba y abra desaparecido el Fatalismo Topográfico.

¿Proyecciones presentes y futuras?
Miguel Rojas Machado: A pesar de las dificultades no nos hemos quedado con los brazos cruzados, visitamos zonas de vuelo de otras provincias más favorecidas topográficamente y además tratamos de asistir a todos los eventos que se organizan por la Federación Cubana de Vuelo Libre durante el transcurso del año. Somos nómadas del aire que por ahora no les queda otra solución; ir a lugares foráneos para poder volar. Ya estamos visitando Jagüeyes perteneciente a Buenaventura en la división Tunas-Holguín, nuestra tierra prometida del momento, nos queda a 30 km mucho más accesible para volar con mayor frecuencia, esperamos que pronto existan buenas noticias de logros parapentisticos en esta zona de vuelo. Hace rato que está rondando el proyecto de construirnos un paramotor, pero esa es otra larga historia.







Interesante historia, me gustaría ver en acción este deporte sobre los cielos de mi ciudad. No sé rindan muchachos, quién persevera triunfa, bonita pasión la suya.